Esquís Atomic 2013-2014

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mini Atomic - SkiReviewer

El test de Atomic, a pesar de haber probado sólo dos pares, fue muy emocionante. Primero, porque aunque sólo probé dos modelos de la gama Race, no podían ser más distintos. Un Eslalon (SL) y uno de Gigante (GS), ambos modelos de calle. Lo segundo es que dispuse de bastante tiempo para probarlos y pude darme un par de vueltas bien completas (terrenos y superfícies distintas) para ver dónde y cómo funcionaban.

El resumen de este mini-test (espero que en un futuro pueda probar más modelos de Atomic) es que la marca ha tomado bien el pulso a las expectativas de lo que espera el público general en dos modelos de esta categoría. Ambos cumplen bien la premisa Racing (y con buena nota), y la específica de la disciplina. Si hubiera un pero, achacable a la mayoría -salvo gloriosas excepciones- de esquís de calle del perfil GS (eslalon gigante), es que sus radios de giro son bajos y algunos, -el Atomic Redster Doubledeck GS no es una excepción- tienen cierta tendencia a cerrar el giro.

Y es que ahí reside una de las dicotomías existenciales de los ingenieros a la hora de decidir qué hacer. Un esquí que gire redondo y que además tenga cierta tendencia a cerrar el giro será lo que agradecerá una parte parte del público. Cualquier acción que nos ayude a acometer las curvas será bienvenida. La mayoría, a pesar de intentar esquiar perfectamente bien, tiene una serie de pequeños errores de técnica que saltan mucho a la vista cuando los radios son grandes y la profundida de cotas es significativamente menor. Así pues, la decisión está clara. Aunque los que quieran sumergirse de pleno en la disciplina GS, aunque estén empezando en ella, verán sus opciones limitadas a pocos modelos.

En cuanto a lo estético, la gama Race de Atomic, además de vestirse con el color de la marca (el rojo), lo hace de un modo casi exagerado. Los modelos top, excepto las ediciones especiales de los endorsers (esquiadores de alta competición reputados que esquían para la marca), lucen un rojo ligeramente claro, muy llamativo, cubierto en una buena porción por las letras de la marca, que de tan grandes casi que les falta esquí. Aunque el aspecto es menos cargado que en temporadas anteriores, dando como resultado una sensación de lavado de cara. La pega evidente es la tipografía escogida para lucir el nombre de los modelos Redster (en la cola). Recuerda claramente a una marca de snacks. Y aunque puestas una al lado de la otra no tengan nada que ver, la sensación que produce esa tipografía, junto al corte en amarillo (en la cola) dónde se inscribe la talla y la disciplina, da por resultado ese efecto “envoltorio de snack”. No habiendo nada escrito sobre gustos (sólo faltaría), acabar diseñando una estética que en su conjunto acaba recordando a un envoltorio de plástico me parece algo remarcable.

En resumidas cuentas, Atomic ha creado en lo más alto de su gama Race dos modelos que harán las delicias de aquellos esquiadores con experiencia y que quieran disfrutar de todo el sabor de las carreras, desde el tacto, hasta lo visual (por la estética), pasando por la exigencia técnica y física, sin las exigencias del guión de los modelos estrictamente de competición.

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