Esquís Head 2013-2014

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mini Head - SkiReviewer


Head ha dado en el clavo en estos tres modelos. A falta de poder probar más modelos (esperemos que suceda en ediciones futuras), la impresión general respecto a Head es que piensa en la diversión y en ofrecer un buen producto que cumple con las expectativas generadas. Resumiendo, Head piensa en nosotros. Y eso es un punto muy importante a favor suyo, que queda muy desvirtuado debido al marketing empleado por la marca.

Desde que los esquís “cobraron inteligencia”, ya es posible contar cualquier barbaridad sobre lo bien que van los esquís de tal o cual marca. La inclusión de una vulgar (aunque detallada) imitación de un chip en la serigrafía es el remate del concepto “intelligence”. Busqué por todos los medios un puerto donde conectar algún chisme electrónico en los tres pares probados. Búsqueda fallida, pues no encontré ninguno de ningún tipo. Aunque cabe la posibilidad de que no estuviera buscando de un modo adecuado. No perdí la esperanza de comprender el concepto “intelligence” y me dirigí a su página web para encontrar información sobre el chip. A saber: velocidad de reloj, memoria caché, arquitectura, memoria ram, etc. Quedé bastante frustrado al no encontrar ningún dato relacionado con el chip. Pero entonces entendí que, efectivamente, el concepto intelligence funcionaba de un modo perfecto. Me cuesta reconocerlo, pero siendo sincero tengo que decir que los esquís Head con tecnología intelligence son más listos que yo. El problema era yo, no los esquís.

El siguiente pilar en el que se apoya el marketing de Head es el KERS. De las siglas en inglés Kinetic Energy Recovery System, que viene siendo Sistema de Recuperación de Energía Kinética. No dejéis de leer la explicación que nos brinda la marca sobre el funcionamiento de dicha tecnología. Los más curiosos pueden visitar la Wikipedia para obtener más información. Verán que no tiene nada que ver lo que clama Head con lo que dice la conocida enciclopedia.

En resumidas cuentas, Head recoge conceptos de otros campos y los aplica en su marketing para vender sus productos. Y digo vender y no digo construir, ya que a falta de datos sobre qué materiales emplea para generar, almacenar y gestionar esas cargas eléctricas, cómo se canalizan, qué tipo de chip, qué compañía le suministra chips, cómo está programado, el voltaje, etc, etc., me da por pensar que son simple y llanamente argumentos comerciales sin base técnica real. Entendiendo por real que se aplique en sus productos y sea verdaderamente funcional en ellos. Probablemente sea yo un malpensado. Se piense como se piense, creo que muchos estarán de acuerdo en que la marca podría explicarse algo mejor.

Vayamos a cómo se comportan realmente los esquís probados. Sinceramente, su mejor argumento es cómo funcionan. ¿Por qué? Porque funcionan bien y están bien delimitados en cuanto a concepto.

Una característica común de estos tres pares a la hora de esquiar es que se nota cierta desconexión de la espátula. Sensación que se esfuma por completo si adelantamos ligeramente nuestra posición al iniciar las curvas y nos decidimos a pilotar en lugar de sencillamente esquiar. Esto no hay que interpretarlo como algo negativo. Muchos esquiadores que se suban a estos esquís no notarán esa desconexión. Ello es debido a que entran con mucha facilidad en las curvas y se sienten estables en todo el arco. Muy destacable el equilibrio general de los tres. La progresividad con la que se sucede cada parte del arco de curva transmite una gran sensación de control y seguridad.

La dureza en flexión en general es media e incluso algo blanda en algún modelo (iSpeed). Algo que no está reñido con su reactividad. Los tres devuelven lo imprimido durante la curva con bastante potencia. Es relativamente fácil salir disparado en el aire a poco que nos lo propongamos. Si nos decidimos a pilotar estos esquís, la diversión está garantizada. El de curva más cerrada y de carácter pistero es el iSpeed. El Titan tiene un tacto parecido al iSpeed, pero su mayor anchura le aporta una ventaja en tramos con nieve no tratada. El Magnum es el de curva más abierta (aunque no es un esquí ni siquiera agigantado) y el más exigente de los tres.

Si un ‘pero’ se le pueden sacar a estos tres esquís es su especificidad. En lo suyo se comportan de forma excelente. Pero la polivalencia no es un elemento destacable. Los tres se comportan bien en radios cortos y medios.

 

Diseño

Sobrio, liso, realmente sencillo y con un ligero toque del ochenterismo que parece volver a estar de moda. Este es el resumen. Empezando por la punta, el tamaño de las letras “HEAD” ocupa buena parte de la delantera de los esquís. Dichas letras tienen un color u otro dependiendo del modelo. Queda más que claro, aún a distancia, qué marca de esquís usamos. Algo que a muchos les encantará pero que molestará a los que apuestan por elegir modelos con una estética más refinada. Veremos las letras impresas encima del negro que ocupa el fondo de la serigrafía.

Todos los modelos montan fijaciones Tyrolia y son las mismas que podemos encontrar en otras marcas. La reputación de dicha marca está fuera de toda duda. A nivel estético las encuentro sosas. Si hace una década su diseño era redondo y algo abombado, dando sensación de pesadez y calidad, se ha optado por una “terapia adelgazante”, de forma que ahora hay un par de huecos extra donde almacenar nieve. Vendrán en algunas combinaciones de color diferentes. Básicamente en negro con notas de colores cantones, como verde fosforescente. Puestos a contrastar, yo hubiera contrastado negro con dorado.

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